En unos días de nieve, Natalia Jiménez contactó conmigo para llevar a cabo una sesión distinta. Juntos nos dirigimos al molino de piedra de Guerinda, en la Valdorba navarra, con el objetivo de capturar fotografías especiales.
A pesar del frío ambiente, la cálida luz del sol y la sonrisa acogedora de Natalia lograron llenar el lugar de calor y alegría.
¡Resultó ser una sesión verdaderamente hermosa y única!