En la iglesia-fortaleza de Ujué fue donde capturé la sesión fotográfica de comunión de Uxue. Desde el momento en que entramos por esos históricos pasillos, supe que sería una experiencia especial y conectada, llena de magia y emoción. Recorrer juntos ese lugar emblemático, acompañados por los dulces sonidos del violín de Uxue, no solo creó un ambiente único, sino que también nos transportó a un escenario de ensueño.
Después de explorar el interior de la iglesia-fortaleza, nos aventuramos al exterior, donde la naturaleza se unió a nuestra celebración de una manera muy especial. La presencia de la pequeña mariquita fue como un regalo inesperado, añadiendo un toque de encanto adicional a nuestras fotografías. Y al detenernos en el campo de flores amarillas, vi cómo Uxue se fusionaba con el entorno, sus rubios rizos brillando en armonía con la belleza natural que nos rodeaba. Fue un día mágico y emotivo, capturando momentos que perdurarán para siempre en nuestras memorias.
¡Gracias por permitirme ser parte de esta experiencia tan maravillosa!